CONCLUSIONES

En relación a cobertura educativa, debe prevalecer el derecho a la igualdad y equidad en planes y programas que el gobierno implemente para mejorar la calidad de la educación, ya que programas en el caso de Colombia, como jornada única, todos aprender, plan nacional de lectura y escritura, no está en todos los establecimientos educativos del país, de igual manera en México, donde se debe hacer especial énfasis y aseguramiento de la calidad en las zonas rurales, que se consideran las más abandonadas por el estado.

Si bien es cierto que en los últimos años, se evidencia incremento para el financiamiento de la educación, este aun no es suficiente para satisfacer las demandas de infraestructura, gratuidad, insumos como bibliotecas, moviliarios, conectividad, equipos de cómputo, laboratorios, entre otros que son elementos básicos que se requieren para el fortalecimiento de los aprendizajes en la educación, básica, media y superior.

Se necesita invertir en educación, pero también es se requiere seguimiento y control de los recursos públicos y los destinos que se le dan a los mismos para satisfacer las necesidades en materia educativa. En este sentido como lo dice (López, 2013)  “La educación al igual que todo proceso de producción, requiere un conjunto de factores productivos como recursos materiales y humanos necesarios que de una manera eficaz y eficiente le permita alcanzar los objetivos esperados” (pág, 151).

Los países deben de seguir fortaleciendo y mejorando la calidad de la educación, pero incidiendo significativamente en el desarrollo de oportunidades de aprendizaje en la primera infancia y las escuelas de primaria y secundaria.

Sin lugar a dudas el factor salarial es uno de los aspectos que debiese ser pertinente y justo frente al rol del docente en el aula de clase y en todo sus procesos de inmersión pedagógica y didáctica en la enseñanza-aprendizaje; pero así mismo se debe ejercer control y seguimiento frente a este mismo rol, ya que en la mayoría de los casos no está siendo consecuente con la tarea que se le pide al docente desempeñar en el aula de clase en la formación del ciudadano que requiere el país para su desarrollo socio-económico.

La gran diferencia en México y Colombia, frente a la ciencia, investigación y tecnología en relación con otros países, debe ser visto obviamente por la poca inversión que el país destina al mismo, pero también por la falta de procesos formativos desde la escuela, que permitan despertar interés por conocer, descubrir, experimentar, entre otras, ya que los malos hábitos de enseñanza en la que se ha consolidado las escuelas como transmisoras de conocimientos, limita en cierto sentido la creatividad y el pensamiento del estudiante frente a las inquietudes que logre percibir en su entorno.

Se han de replantear y adoptar estándares que preparen a los estudiantes para el éxito en el sistema educativo, en el mercado de trabajo y competir en la economía global, para lo cual se hace necesario establecer nuevos modelos de financiación y ajustar los recursos educativos bajo un marco de equidad.

Los estados de Colombia y México, conocedores de las actuales falencias educativas, debe fortalecer y acompañar el proceso de formación continua de los docentes en ejercicio, y ajustar los planes y programas de las universidades formadoras de docentes que permitan ser más consecuentes con las finalidades del ejercicio docente en relación con la disciplina que se ejerce y la función didáctica y metodológica con la que construye aprendizajes. Es posible que al profesionalizar más al docente, se mejore la cobertura educativa, disminuya la reprobación escolar, aumente la retención escolar y se eleve la calidad educativa mostrando mejores resultados en las pruebas nacionales e internacionales.

En Colombia y México, se debe priorizar en la inversión para dar solución algunos problemas como las altas tasas de reprobación, abandono y eficiencia terminal, el uso inapropiado de la evaluación en el sistema educativo, tanto a docentes como estudiantes.

Calidad, eficiencia y eficacia en los procesos educativos es una tarea ardua para Colombia Y México pero no difícil de alcanzar, una mejor administración de la educación, utilizando todos los medios e instrumentos de control de cada uno de los procesos en las que se hace inversión al mismo permitirá que se garantice equidad e igualdad de oportunidades para cada estudiante y hasta el mismo docente tenga las garantías pertinentes para recibir y ofrecer una educación que le proporcione herramientas para desarrollar su ideal de ciudadano y líder para interactuar y solucionar con los problemas de su vida cotidiana, de su comunidad, de la sociedad y del país y por ende satisfacer su proyecto de vida. 

La inversión de la educación no es solo responsabilidad del estado, también lo debe ser del sector empresarial y junto con ellos se deben direccionar las necesidades educativas en función de las proyecciones económicas. Tal como la menciona (Rubios, 2013) "La inversión en la educación tiene un efecto mayor en el crecimiento Económico, cuando esa inversión, se hace en aras relevantes a la necesidad de la economía"(pág., 6).




No hay comentarios:

Publicar un comentario